Su música va de la opereta electrónica a la música popular del siglo XVIII, pasadas por el filtro de las probetas digitales de su estudio. Internet 2 nos acerca la electrónica al cante del papagayo y exilia a la música cortesana del castillo para bajarla a la ciudad, como un encantador flautista de Hamelín, que pasa de las ratas para llevarse definitivamente a una juventud sin edad a su mundo.




